Sustitución de PC, no así de SO

Cuenta la historia (mía, ¿de quién sino?), que al vago después de hacer una actualización de su sistema operativo por excelencia: “Debian, claro está.”… La máquina no volvió a arrancar. Así de corta. Nunca prendió el monitor y la luz del disco rígido hacía un juego interesante, como un guiño de ojo cada tanto. Luego de un rato de joderme se quedaba apagada y NADA!

Desconcertado, empecé a probar cosas básicas y sin pensar mucho. Apagar y volver a prender, contar hasta 10, reiniciar, desenchufar y volver a enchufar. Lamentablemente, nada de eso funcionó y la máquina seguía haciendo lo mismo. Parpadeando un rato la luz del disco y nada más: el monitor sin señal.

Abro el gabinete y miro en qué condiciones están las cosas adentro. Me fijo que arranquen todos los coolers y parecía estar todo en orden. Se escuchaban los ruidos de arranque de los discos rígidos, se prendían las luces que se tenían que prender y NADA.

“Bueno, manos a la obra” -me dije. Y me fui a hacer un sándwich porque tenía hambre.

A la vuelta, ya con la panza llena y más relajado, empiezo a sacar todas las cosas sacables: placa de video, memorias ram, discos, micro y demases. Con tranquilidad, limpio todo lo que puedo con un pincel Nº 8 para latex sintético interiores dejando la superficie reluciente. Lentamente, comienzo a colocar pieza por pieza, placa por placa, intentando que arranque a medida que iba colocando cada una de sus partes. Claro, no? Primero puse la placa de video para ver si algo “nuevo” aparecía en el monitor.

Lamentablemente… NADA. Ni una señal. Llegué a colocar todas las piezas que había quitado y seguía con el mismo problema: “la máquina no arrancaba y no me decía nada de nada”.

“Hasta acá llegaron mis conocimientos” -me dije. Llamo a mi casa de computación amiga y le digo que en un rato le llevo la máquina porque no encontraba cuál era exactamente el problema, pero que básicamente no mostraba nada en el monitor y le expliqué las cosas que hice.

Pasan las horas, pasan los días y el tipo me llama diciendo que había unos capacitores que estaban feitos. “Se pueden cambiar, pero no te garantizo que quede bien porque si la máquina no prende creo que no hay vuelta. Nunca pude recuperar una en ese estado”. “Dale, dale para adelante” -le contesto confiado sabiendo que eran sólo $40 y que si no quedaba bien no me los cobraba encima.

Llamado que va, llamado que viene, me terminó diciendo que no se puede arreglar. Que había hablado con su amigo que hace los cambios de capacitores y le dijo que ni vale la pena, que eran varios los que estaban inflados y que incluso había uno que estaba reventado porque se veía que estaba de otro color arriba y que eso era algo así como un “ácido”… Ponele!

Yo compré el verso, o no. Ponele! y le dije que me averigüe para cambiar la placa madre. Pasaron unos días y me dijo que no consiguió una mother con esas características y que por lo tanto iba a tener que cambiar el micro. “Bueno, dale. Averiguá por un micro también y decime cuánto es” -contesté.

Otro llamado más y van… Cuestión, consigue un sólo modelo de placa madre que tenga IDE (ya que mi grabadora de DVD es IDE) y era de marca BIOSTAR que a mí nunca me gustó mucho. Siempre se me hizo que eran de juguete. “OK, pasame el costo de una grabadora de DVD también y buscame una placa madre de marca” -le comenté eso pensando en que mi vieja necesita una grabadora de DVD IDE y estaba pensando en comprarla, así que no estaba tan mal. Además, claro, también tenía que cambiar las memorias RAM porque ahora vienen DDR3: ¿qué tul? (y la p… que te parió)

Pasan unos cuantos días más y termino yendo al local porque ya no nos estábamos entiendo por teléfono. Hablamos claramente, y que pin pun pan termino comprando una mother Gigabyte M68MT-S2, un micro AMD X4 640, memoria RAM DDR3 Novatech de 4gb y una grabadora de DVD LG. Tranqui. Esas cosas por $1414,25. Dale que va, ya estoy en el baile… Vamo’ a bailar.

Sinceramente, estaba preocupado porque había pegado un laburo el Viernes pasado y había empezado con la notebook a laburar; pero como hacía mucho que no la usaba para laburar había mil cosas que no estaban configuradas y demás. Tuve que renegar un poco. También la pantalla es bastante más chica y no me gusta mucho laburar ahí. Pero por suerte, me dijo que para el Lunes pasado (el día de mi cumpleaños) iba a estar lista.

¿Qué pudo haber pasado? Se demoró en llegar el micro y no la podía armar. Así que, tuve que esperar un día más.

Ya parece obvio, pero… Pasa otro día y me vuelve a llamar diciendo que tuvo que cambiarle la fuente también porque la que yo tenía era de 350 y no le daba para tirar esas cosas. Sobre todo el Micro. Me decía que después de un rato se le apagaba. “La fuente sale $95. Redondeamos en $1500” -dice muy amablemente.

“Y daaaaaaale!” ¿qué voy a hacer?

Fooo! Seguían pasando los días y yo estaba con la notebook sin dar pié con bola y todavía tenía que ver qué mierda iba a pasar cuando prenda la máquina el loco. Yo tengo una instalación de Debian que tiene añares en esta máquina: por lo menos unos 5 años. No quería instalar toooodo de nuevo, configurar todos y cada uno de los programas. Digo, no lo hago ni en pedo en un día. Me llevó 5 años para que la máquina esté en este estado y todo los días agrego cosas nuevas, así que imagínate teté!

Sorprendentemente, cuando llego al local veo que está la pantalla de login de mi KDE lista para que se ingrese nombre de usuario y contraseña. Y era más que obvio que el loco no tocó nada si no tiene NI IDEA de GNU/Linux Debian. Así que inmediatamente esbocé una sonrisa de oreja a oreja y porqué sí, porque me pintó le compré una cámara web de 1.3Mp HP. ¿Y?. Estaba contento, era mi Debian que tanto quería funcionando nuevamente SIN HACER ABSOLUTAMENTE NADA. ¿Entendés?

¡CADA DÍA QUE PASA ME SORPRENDO MÁS DE LO BUENO QUE ES ESTE SISTEMA OPERATIVO! Loco, quedaron los disco rígidos nomás. Es muy groso!

PD: no está demás decir que la máquina llegó a su límite de uso, la exprimí. Se rompió porque se le terminó la vida útil. Tengo que aclarar que NUNCA me quedó chica la máquina, ni para jugar, ni para trabajar ni nada de las cosas que hago en Debian. Me duró algo así como 6 años aproximadamente. Claro, tuve que cambiar la placa de video, pero también porque se quemó (se me rompió el cooler y se derritió -un poquito-). La otra cosa que hice, fue gastar $100 en una memoria DDR2 hace unos meses de 2gb porque me pintó un día.

Sí, muchas cosas no me funcionaban a la velocidad que estoy viendo que me funcionan ahora con más de EL DOBLE de máquina, pero sin embargo, eran totalmente usable y no irritables. Debian, te quiero mucho amigo, jefe, compañero de trabajo, de aventuras y laaargas noches. ¡No te mueras nunca!

4 pensamientos en “Sustitución de PC, no así de SO

  1. Paco dice:

    ¿Qué coño es laburar?

  2. Roberto dice:

    qué micro tenías antes que esta máquina te anda al doble de velocidad?

  3. Excelente crónica, amigo! Feliz navidad!

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