La vuelta de San Luis

Aunque fui hace algúnas semanas ya, no tuve la oportunidad de escribir nada al respecto y tampoco quería dejar de asentar este viaje, ya que fui muy importante para mí.

Lo primero que hice, como siempre, fue avisar en el trabajo que iba a faltar un día: el viernes. Debido a que eran algo así como 10 o 12 horas de viaje y las jornadas empezaban el viernes a las 9hs. Por esto, saqué el pasaje para el Jueves a las 21hs y estaba llegando a eso de las 5:30 am con el horario de San Luis.

El viaje en sí, estuvo bueno. El colectivo salió a horario y llegó a horario, un punto aceptable. Además durante el trayecto, comí como un chancho (nos dieron comida de verdad, osea carne con puré y una entrada antes con un buen vino tinto, muy rico), después jugamos al Bingo Andesmar, algo raro para un micro pero divertido. Lástima que no gané nada😦

Con el cansansio que tenía y el vino que me había clavado, ya estaba parpadeando demasiado, asique decidí dormir. En la mitad del trayecto me desperté porque estábamos pasando por una ruta de tierra y no se podía respirar dentro del colectivo, era insoportable, me puse la remera en la nariz pero era muy fuerte la tierra… Pensé lo peor😛

Ni bien llegué, me estaban esperando los chicos de San Luix con algunos otros disertantes. Desayunamos algo en una panadería cerca de la termina, la que luego se convertiría en el punto principal de la ciudad😀 , mientras esperábamos a más disertantes que venían de distintos lugares. Después nos fuimos a la casa de Marcelo, quien me alojaba, para dejar los bolsos y demás. Cerca de las 9am partimos para la facultad.

Como en todo evento, primero lo primero: abrieron con un acto de inauguración en dónde hablaba Marcelo Alaniz, el decano de la facultad, la gente del laboratorio de informática y alguien más. Terminado esto comenzó la charla de María Elena Casañas: ¿Qué es el software libre?, la cual como nunca había visto, me quedé a escuchar y me gustó mucho, me sorprendió la buena onda que le pone y lo linda que está armada la charla. Lo bueno es que es bien bien introductoria, y toca muchos aspectos que un recién iniciado o alguien que ni siquiera sabe lo que es el software libre necesita saber. Me gustó mucho la charla y no me aburrí para nada aunque ya conozca todos los conceptos que se tocaron.

Entre esta charla y la de Marcelo me puse a armar el stand, aunque estaba sólo como loco malo, me dí maña y colgué la bandera que había llevado de “Python en Santa Fe”, pusé una mesita con la OLPC y unos cuantos mini-tutoriales que habían sobrado de la jornada que se hizo acá. Fue un poco loco, porque ni bien saqué la OLPC se empezó a hacer bastante gente, no toda junta pero sí cada uno que pasaba le pegaba una mirada y lo cazaba con “la promo“. Mucha gente se copó, sobre todo los que estaban dedicados a la docencia en las distintas áreas. Creo que fue bastante productivo. Además los mini-tutoriales desaparecieron enseguida…

La próxima charla que vi fue la de Marcelo Alaniz: Yarara, la navaja suiza del web, que hablaba sobre un framework que él hizo como tesis de su facultad. Tocó muchos temas similares a lo que sería mi charla al día siguiente, ya que Yarará tiene cosas muy parecidas a Django. Me gustó de este que es muy configurable según lo que contó, ya que cada uno puede usar lo que trae o bien definir cosas nuevas o usar otras ya existentes pero que no son parte de Yarará, por ejemplo el ORM.

Esta fue la última charla de la mañana, y luego el almuerzo. Con algunos chicos de San Luix y otros disertantes nos fuimos a comer al comedor universitario de la facultad a un par de cuadras de esta. Ni bien llegamos nos encontramos con los chicos de Buenos Aires que no podían creer los precios que tenían en este comedor. Resumiendo, hicimos una cola de 10′ – 15′ y nos sirvieron dos pedazos de carne al horno con salsa, ensalada, pan y una naranja por $3,75, si, si… Tres con setentaicinco centavos, increíble. Además estaba exquisito!

Cuando volví, hacía un ratito que había empezado la charla de Facundo de la Cruz y Marcelo Alaniz, Mi amiga la consola, la cual fue un show de Facundo frente al público. La charla en sí trata de cómo reemplazar los programas gráficos por programas en modo texto, mostrando que se puede hacer todo lo mismo y mucho más con una terminal de caracteres. Muy interesante la charla, aprendí algunas cosas nuevas y reforcé algunas que no me acordaba🙂

Ni bien terminó esta, un poquito tarde, me fui volando para Tecnologias web que la daba Juan Pablo Stange, quien mostró qué cosas son necesarias para encarar un sitio web, desde la explicación del protocolo http y como es la interacción con apache y el browser hasta un framework de javascript que hizo él para hacer cosas locas como con jQuery. Me gustó mucho la charla, el loco le puso mucha onda, fue gracioso y aprendí bastante. Cerró la charla apagando la máquina mediante un sms que le llegaba a su celular y con una aplicación web le daba al shutdown, grossini!

Después de esta charla, yo ya estaba muerto… Pero muerto, muerto. Tenía muchas ganas de descanzar, había viajado toda la noche sin dormir muy bien, y se empezaba a notar. Hablé con Marcelo y con un amigo de él, no recuerdo el nombre, pero sí recuerdo que era muy groso el loco. Entre otras cosas se había hecho un modelador 3D en C, dejate de joder!!!

Fuimos a la oficina de él, nos mostró un par de cosas, entre ellas el modelador y algunas cosas de Ruby, le comenté sobre Rubinius y se copó bastante, hablamos un rato al pedo mientras disfrutábamos del aire acondicionado y hablábamos al pedo. Nos mostró la antena que se compró: Nanostation. ¡Cosa que se zarpa desde donde lo mires!

De ahí nos fuimos a la casa de Marcelo a descanzar, pero ni bien llegamos uno sacó la notebook, después sacaron la antena y a los 5 minutos estábamos colgados de la ventana tratando de alcanzar más redes con un par de vasos de fernet en la mano🙂 . No alcancé a terminar el primer vaso, que como bien macho me ofrecí a que me lo preparen como se toma en San Luis, ya estaba dormido arriba del puf!😛

En algún momento de la noche me pasé a la cama, no recuerdo bien, estaba molido. Pero al final cuando me levanto eran cerca de las 7:30 hs, hora en la que había puesto el despertador, asique ya me quedé despierto mirando un poco el techo y juntando ganas para levantarme, sacando nervios porque a las 9hs era mi charla y pensando en probarla antes para ver si funcionaba todo ok.

Al levantarme, recuerdo que Marcelo se había ido y que estaba sólo en la casa. Le mando un mensaje para ver como hacíamos y me dice que estaba lloviendo como loco, yo ni lo había notado, pero cuando miro por la ventana no parecía tanto: raro. Pasan varios llamados y mensajes en el medio, no conseguíamos remises o taxis por ningún lado y se acercaba la hora de mi charla. Marcelo me comentaba que no sólo es que estaba lloviendo sino que estaba inundada la ciudad y era un quilombo movilizarse, que quizás se suspendían las jornadas… Uhhh!

La cuestión es que al final Marcelo agarró un paraguas que tenía donde estaba, juntó mucho coraje y se mandó a saltar por arriba de todos los charcos para llegar hasta la casa de él, en donde estaba yo. Cuando llega empezamos a contactar a toda la gente con auto para que nos pase a buscar y nos lleve a las jornadas. Al rato pasa Damián en auto y nos vamos derecho para las jornadas, aunque ya era tarde para mi charla😦

Pregunté cómo podíamos arreglar y qué podía hacer con mi charla… Si había venido gente a la mañana y qué pensaban hacer con el resto de las charlas. Coordiné para poder darla a las 11hs, aunque no estaba muy contento porque era un horario el cuál nadie sabía que iba a estar mi charla, pero bue… Otra no me quedaba, lo único que les dije es que para la próxima manejen el tema de la lluvia (podían hacer llover otro día)😀

Cerca de las 11 me puse en el pasillo de la Universidad a reclutar gente para mi charla, diciendo las palábras máginas: “En 10 minutos arranca una charla buenísima sobre Django en este aula”🙂 , aunque no conseguí mucha audiencia vinieron algunos engañados…

En general, me gustó como salió la charla. Lo único que no me gustó como salió, fue que la máquina tenía ubuntu con compiz y se colgueteaba mal cuando quería hacer Alt+Tab de la presentación al vim. Un garrón! Después de la segunda vez, no desactivamos y pude seguir adelante. Pero por otro lado, me gustó que pude decir todo lo que quería, no me quedé con nada para decir, aunque si bien tuve que ocupar un poco de la charla que seguía debido a los inconvenientes del compiz y demás. Hubo algunas preguntas interesantes, o por lo menos que parecía que habían entendido lo que dije… Salvo uno que me preguntó que era el patrón MVC, por lo que supongo que ese no entendió nada. Lástima que no puedo recordar si esa persona había llegado tarde o estaba cuando lo expliqué y no se entendió. Espero que haya sido lo primero, porque sino quiere decir que soy malísimo😀

Inmediátamente después de mi charla vino la de Damian Noceda, Mercurial: Sistema de control de versiones, que me gustó mucho. El tipo me convenció de que Mercurial es lo mejor que hay y no le podía discutir, me cambió totalmente el concepto que tenía en general sobre los sistemas distribuidos. A pesar de que la charla fue zarpada, al menos para mí ya que me sirvió muchísimo, sospecho que tenía algo, no sé… Algo que no puedo especificar muy bien, quizás sea que esa PC corria Windows XP y estábamos en una jornada de Software Libre (algún palo se tenía que comer por eso🙂 )

Luego de esta charla, fuimos a por comida. Compramos unos sandwiches buenísimos en la panadería del desayuno con algunas empanadas y volvimos rápido porque empezaba la charla Blender: Softaware 3D, libre y creativo que daba Oliver Perfumo. Asique comimos en el aula mientras esperábamos que empiece.

Esta charla en particular: se zarpó. El loco tiene muchos años de experiencia en el diseño en 3 dimensiones y algunos años también con el uso de blender. Mostró un video-propaganda de lo que ha hecho en su empresa re zarpado. De momentos no le creía, era muy bueno. Explicó las cosas básicas de blender y la locura que tienen los desarrolladores en la cabeza, la interfaz loca que tiene y algunas cosas más. Mostró muchas cosas, pero muchas, blender es muy zarpado: esqueletos, formas, tipos de datos, scripts en Python, dibujó una cara on-the-fly, peinó un mono… No sé… ¡Se zarpó mal este flaco! La charla terminó mostrando los dos cortos que hizo la gente de fundación blender: Elephants Dreams y Big Buck Bunny.

Seguida de esta vino Llaves PGP / GPG de dererk, quién durante 1,5 horas intentó explicar que era esto. Pero se colgó bastante con la introducción, más allá de que estuvo buena la charla, me hubiese gustado que no se cuelgue taaaanto con el traceroute para explicar porqué era necesario y/o útil utilizar esta tecnología. Lamentablemente lo terminaron echando del aula porque se había pasado, y mucho. Igualmente me gustó la charla, fue entretenida y diferente, con decir que arrancó diciendo: “No tengo slides preparados ni nada, voy a mostrar cosas en la pantalla y hablar nomás… Asi que veamos como sale”

Hasta acá llegué con las charlas que ví, luego de esta última me quedé hablando con Oliver sobre blender y el software libre. Me cayó muy bien el loco, hablamos una cantidad sobre filosofía y demás, nos colgamos bastante. Después cayó Marcos, el chico de Musix, y también nos colgamos hablando bastante, muy copado ambos.

Luego vino el acto de cierre, se dijeron algunas palabras, agradecimientos y demás: robé un agradecimiento a Python Argentina🙂 , habló la gente del laboratorio y terminaron las jornadas. Nos fuimos derechito a la ya “clásica” panadería a tomar cervezas y a comer algo. Pasado un rato de cervezas, chistes, nerdiadas y demás decidimos partir a algún lugar donde comer algo más pulenta y levantamos campamento. Terminamos en un pub-boliche bastante lindo comiendo unas pizzas espectaculares y tirándole onda a la moza entre 15 más o menos. Comimos unas galletas con mayonesa casera que era excelente, parecía queso, no podía ser tan rica. Obviamente ninguno adivinó que era mayonesa, nadie lo podía creer…

Pasado un buen rato, como yo no conocía nada de San Luis todavía, le propuse a un grupo salir a dar una vuelta por ahí y tomar algo en algunos otros bares, como para conocer un poco más. Nos fuimos un grupo de 5 o 6 caminando por ahí y terminamos en pool (sin poder jugar😦 ) contando diferentes aventuras/historias en viajes que cada uno había realizado por el software libre.

Al otro día, me levanté a eso de las 13 hs. Me quería matar, habíamos organizado para ir al medio de la montaña: un lugar llamado Potrero para comer un asadaso. Enseguida me puse en contacto con los chicos y me dijeron que ya estaban allá, me indicaron como llegar y demás. Justo en este momento llegan unos chicos de Buenos Aires que estaban en auto y salimos volando para allá.

Cuando llegamos nos perdimos un poco dando vueltas por todos lados, pero al fin los encontramos. Comimos muy poco asado, ya que la mayoría se había llenado con porquerías como ser papitas y coca. En algún momento fuimos algunos a buscar unas cervezas que las habíamos dejado en el río para que no se calienten. Yo me quedé arriba de un murito que había ahí y algunos otros bajaron, cuando me doy vuelta para volver al asado escucho como que pisé una rama y cuando miro para abajo dije: “No…”, hice mierda los lentes de Ezequiel que los había dejado en el murito justo detrás de donde estaba yo. No sabía que decirle, pero bueno… “son cosas que pasan”😦

Terminado el asado, nos fuimos a explorar la montaña entre todos, estuvo buenísimo. Caminamos entre un montón de rocas y cuando llegamos a un lugar bastante peligroso cortamos, aunque algunos decidieron estalar la montaña completa y llegar a la cima. Y no sólo eso, sino que también Juan Pablo subió su notebook y comprobó que en el pico de la montaña hay wifi ¡Que groso!

Cuando bajaron todos, pegamos la vuelta hacia dónde estaba el auto y hacia donde pasaba el colectivo para volver a San Luis. Nos encontramos en la terminal y cada cual a su colectivo. Salíamos todos más o menos a la misma hora.

Saludé a todos y me subí al micro. A los 5′ – 10′ veo que está subiendo a mi mismo colecto “Chaco” o mejor dicho “Robocop”, uno de los disertantes que había venido de Chacho a dar la charla de “Robocoders”. Por suerte hablamos bastante en el viaje, aunque yo estaba liquidado y tenía muchas ganas de dormir porque ni bien llegaba me iba al trabajo. Nos cagamos de la risa, es un capo el loco.

A las 7:30 hs llegué a la terminal y me fui volando al trabajo, con una cara de muerto-vivo pero al trabajo al igual… ¡Fue un día durísimo!

¿Cuándo se hacen las próximas jornadas de software libre en San Luis? ¡Ahí
estaremos!

2 pensamientos en “La vuelta de San Luis

  1. […] Update: la estadía del viaje está comentada acá […]

  2. Muchas gracias por los creditos humitos!
    Cuidate viejo🙂 Saludos! Juan😉

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