Archivos Mensuales: julio 2011

Bariloche, Día 3 y 4

DIA 3

Como ayer no escribí el post del día, ya se me empezaron a mezclar las cosas y la cabeza ya no funciona de la misma forma que el primer día que llegué. Así que probablemente en el siguiente relato le pifie con algunas cosas.

Después de terminar de escribir el post anterior e ir a comer, nos fuimos a Rocket. Una discoteca que en pocas palabras me gustó mucho. Además que nos atendieron como unos reyes dándo champagne Norton toda la noche (nos tomamos varias botellas) nos sirvieron una mesa dulce donde había chocolates, tortas, pan dulce, bocaditos de fruta, masas y de más.

Así que le dimos bastante al chupi y a la comida. Además, el VIP tenía una vista increíble hacia la pista y hacia una especie de tribuna de cancha que tiene el boliche. Me gustó eso porque tenías un panorama completo del boliche. Además, la música en general del boliche estaba buena y la del VIP también. Otra cosa que estuvo bueno es que iban intercalando la música del VIP con la del boliche, entonces por ahí en el VIP escuchabas una música propia del VIP y en otro momento escuchabas la música posta del boliche.

Estuvimos bastante esta noche en el VIP porque la estábamos pasando bien y había buena onda, bailamos bastante y nos cagamos de la risa. Después nos fuimos a bailar un rato con los chicos, dónde me saqué un poco y agité bastante. Se estaba notando el champagne que tenía encima.

Cuando ya empecé a sentirme cansado, agotado y medio en pedo, decidí volver para el hotel. Encima, al otro día nos teníamos que levantar bien temprano porque nos íbamos al Cerro Catedral a la mañana para poder esquiar. Entonces, no era buen negocio llegar hecho mierda y estar mal durante todo el día de Sky.

Al despertarme, me dí cuenta que estaba reventado pero que si le ponía un poco de onda al levantarme todo iba a estar bien. Hice un esfuerzo y al rato estaba arriba. Bajé a desayunar, comí mucho y pasado un rato partimos para el cerro. Esta vez no tuvimos que esperar nada en comenzar la excuersión, por suerte llegamos y empezamos a caminar hacia nuestro destino para buscar los cascos y subir por la aerosilla para comenzar con la clase de sky.

Llegamos arriba, esperamos un rato en la puerta de una cabaña. Dejamos la mochila en el guarda ropa (por $10 – toooodo te cobran y te cagan encima, los chicos están re podridos de que le ofrezcan todo el tiempo comprar cosas y que les digan: “chicos lleven abrigo” y después los empernen con el guarda ropas) y nos fuimos a buscar los sky y las botas para los mismos. Esperamos un rato más y nos fuimos a la clase de sky. Sinceramente, no parecía muy difícil y se me hizo bastante parecido a andar en skate aunque es un poco complicado frenar rápido. Digamos, aprendí a frenar de a poquito, ir disminuyendo la velocidad, pero no de golpe. Si veo que me voy a chocar contra algo me tendría que tirar al piso, ya que frenar de golpe no pude. Por suerte implementé eso y no me pasó nada.

SI bien esquiar estaba re bueno, la pista que no era una pista, era una cagada y muy chiquita. Éramos la rededor de 100 pibes en una sola pista que tenía de largo unos 50 metros. Sinceramente, me hinché las bolas, me pegó el viejaso y sólo me tiré dos veces. Está bien, los pibes también se mandaban cualquiera, se caían y otro lo pasaba por encima, se colaban, se empujaban, te chocaban mientras ibas subiendo: una verga fue eso.

Terminamos de esquiar y empezaros las fotos panorámicas (que a algunos ya se las habían ofrecido en el colectivo de ida y la habían comprado). Terminamos eso y emprendimos la vuelta hacia abajo para poder almorzar y luego volver al hotel.

Ni bien llegamos, devolvimos los cascos y nos fuimos a comer a SkiRanch: una reverenda cagada. Fue pésima la atención, demoraron al rededor de 30 hora en servirnos la comida y además a algunos les dieron una milanesa cruda y otras que eran in-cortables de la cantidad de nervios que tenían. No había hielo y tampoco nos trajeron aderezos ni sal. Bah, el aderezo demoró en llegar lo mismo que yo demoré en comer la milanesa :P

Nuevamente emprendimos la vuelta y llegamos volando al hotel. Ya nos habían dicho que ese día íbamos a ir a Puerto Rock dónde iba a tocar una banda sorpresa y además iba a haber un show de un tipo con un saxo. Yo me prendí en esa, los otros dos no: Román y Salvador. Cuando llegamos, los empernaron otra vez con el tema del guarda ropa y con la bebida. Extremadamente caro todo.

El animados hizo lo suyo con el saxo y metió algunos temas rockeros como para hacer pogo, dónde me prendí y mucho. Salté con todos los pibes, los empuje hasta que me digan basta, le pegué un codazo a una acompañante de otro grupo y todo. Alto descontrol se armó. Estuvo bueno. Cuando este tipo terminó de hacer su gracia aparecieron Los Calzones y todos estábamos exaltados. Eeeaapepe… Lástima que tocaron dos temas y se terminó. Unos cara duras. Todos nos fuimos re calientes.

Y bueno… Llegamos al hotel y… Pi pi piiiiii….

DIA 4

Anoche después de comer me quedé completamente dormido. Estaba (y lo sigo) reventado. El día de Sky y andar todo el tiempo de acá para allá se está empezando a notar y mi cuerpo me lo dice a gritos ahora.

La idea que estoy siguiendo es hacer todo. Poder ir a todos los boliches y acompañarlos lo más que pueda pero sin exigirme mucho. Por ejemplo, en los boliches cuando me empiezo a sentir cansado aguanto un rato más y me voy. No me quedo hasta el final, sobre todo porque tampoco es tan divertido para mí siendo que no estoy con mis amigos y además no soy muy bolichero.

Entonces, con esa idea en la cabeza, anoche me desperté todavía cansado, me pegué un baño y nos fuimos a Grisú. Ah, además también me gustaría conocer todos los boliches ya que no los conozco (yo no vine de viaje de egresados :) ). Como todos los días, nos subimos al colectivo que nos lleva y entramos por la puerta grande diciendo: “Somos acompañantes”. Una vez adentro dí un par de vueltas para conocer el boliche y me pareció demasiado raro. Digamos, está re bueno porque es como un laberinto y tiene 6 pisos o entre-pisos. Es muy grande, fácil de perderse y tiene el techo demasiado bajo para mí. En la mayoría de los lugares dónde levantaba las manos, haciendo algunos de mis pasos característicos, me chocaba el techo y además me sentía demasiado encerrado ahí. Eso no me gustó nada.

Otra cosa que me parece que no está tan bueno es que tienen la misma música en todas las pistas del boliche, osea, todos los pisos la misma música. Además, el VIP está en el último piso hacia abajo y totalmente aislado de los chicos, por lo que no se puede ver nada de lo que están haciendo. Este es el único lugar del boliche que tiene otra música diferente al resto de todas las otras pistas.

Nosotros estuvimos bailando un rato en el VIP con los chicos y tomandos unos daikiris deliciosos, con frutas de verdad y muy bien preparados. Entre trago y trago nos bailamos algunos temas viejos y yo me fui a dar una vuelta para bailar con los chicos. A la vuelta al VIP me encuentro con que todos estaban re enfiestados bailando a full los viejos. Me hicieron reír. Igualmente, me estoy divirtiendo mucho con Salvador y Román en los boliches. Ambos parecen unos pibes de no más de 30. Toda la onda los vagos.

Entre tema y tema, ya cuando la gente estaba descontrolada y se empezaba a notar que estaban cansados y transmirados… Cayó la pizza! Deliciosa. Me comí como 5 o 6 porciones y me tomé 2 fernets para acompañarla. Luego de eso con la panza llena, nos fuimos a bailar un rato con los chicos y a “caretearla” a la pista :P

Estuvimos bailando un rato ahí, cada uno su propio tema e incluso descoordinando consigo mismo, nos reimos un rato, nos sacamos un par de fotos y me pintó irme. Saludé y a las 4 am ya estaba de vuelta en la habitación sentado en el inodoro. Cuando salí del baño, me senté en la cama y repentinamente siento una voz que me dice: “¿vamos a hacer la 5ta comida?” Wow! me había quedado reeee dormido. Así que, me levanté y nos fuimos con Salvador a la quinta comida. Volvimos y me quedé mosca enseguida.

Hoy me levanté bastante tarde, tratando de recuperarme aunque creo que fue en vano. Sigo cansado, siento que el los días en el cerro Catedral se hacen notar y la cara un poco quemada. En este momento puntualmente siento como si hubiera hecho ejercicio físico porque siento los músculos cansados. Además, no sé porqué, me levanté con un dolor en el tobillo bastante molesto, que no me dejaba caminar correctamente. Pero no lo tenía hinchado ni nada. Por las dudas, y como está 12hs laburando acá, fui al médico y me dijo eso mismo. Que no está hinchado ni caliente. No lo notaba mal. Igualmente me dio para que me tome un “diclofenax” o algo así. Parece que me hizo bien, porque se me pasó al rato.

11:15hs comimos. Sí, 11:15hs. Mucha comida, muy rápido y en lapsos de tiempos muy cortos. Si no engordo me voy a tener que hacer ver. Algo debe estar funcionando mal en mi cuerpo. Después de comer nos fuimos a hacer la excursión llamada Circuito Chico donde nos subimos todos a un colectivo y pasamos por la puerta del hotel Llao Llao dónde sacamos algunas fotos y estuvimos a orillas del río o lago, no me acuerdo que era eso. La siguiente parada fue en un arroyo que hay al costado del camino (diría Fito), dónde algunos tomaron el agua de deshielo que pasa por ahí y sacamos unas cuantas fotos. También nos dieron un vaso de chocolatada y un churro. Hubo muchos chicos que se aburrieron bastante acá porque estamos mucho tiempo sin hacer nada. Osea, las excursiones están re buenas, pero no hay guía turístico, no se les explica nada a los chicos y la verdad que son bastante aburridas. Cada uno hace la suya cuando llegamos a los diferentes lugares en vez de comportarnos como grupo y tener una charla sobre el lugar que estamos visitando. En el Llao Llao no nos explicaron nada, y parece ser un hotel que tiene mucha historia por lo que estuve hablando con Salvador. Ni siquiera entramos al hotel: la foto fue desde la ruta… ¡Una cagada!

El siguiente lugar en el que paramos era el punto panorámico. Dónde se podía apreciar una naturaleza hermosa. Saqué muchas fotos y me comí un choripán con salsa picante :D . Nos volvimos a subir al micro y partimos para la fábrica de chocolates El Reino del Chocolate, dónde tuvimos que esperar bastante hasta poder entrar porque había otros grupos antes que nosotros. Nos hicieron esperar en la esquina sin hacer nada durante unos 30 minutos aproximadamente. Otra vez lo mismo, esperar y aburrirse. En ese tiempo yo entré al lugar porque quería ir al baño y vi que a los chicos les estaban dando una charla para venderle chocolates y que ni siquiera estaban fabricando chocolate en ese momento. Me pareció que era una cagada eso también. Salí, se lo comenté a Salvador y decidimos volver al hotel porque no daba para quedarse ahí. Así que nos volvimos caminando unas 4 cuadras y… Acá estoy escribiendo esto.

Esta noche nos toca By Pass, vamos a ver que tal está. Me comentaron que nos reciben con una mesa salada repleta de fiambres :)

 

Bariloche, Día 2

Anoche, luego de cortar repentinamente el post me fui para la pieza, me cambié, comí y nos fuimos para el boliche: Cerebro. Dónde supuestamente nosotros íbamos a ir al VIP y en él podríamos tomar todo lo que quisiéramos. Lamentablemente fue un garrón eso y sólo nos dieron un fernet trago largo gratis. Su costo al público: $40 JO!

Estuvimos charlando con Salvador y Román bastante, nos metimos a saltar un rato con los pibes y bailamos un rato. El tema es que a mí mucho no me gusta ir a boliche, ni siquiera en Paraná. Yo no salgo mucho y acá encima estaba sin mis amigos y para colmo no tenía nada para tomar. Así que, sobrio, sin nadie conocido, música que no conozco y… aburrido. Esa es la verdad.

Después, vino la tan esperada: lacolo y nos facilitó un par de tragos gratis más. Pero a lo sumo, dos fernet más para cada uno. Un garrón. Me molestó bastante eso, que no cumplan su promesa. Aguanté un rato, traté de ponerle onda y cuando ya me estaban empezando a dar ganas de irme (tener en cuenta que a las 11:30hs ya estábamos en el boliche) apareció un robot. Sí, un tipo disfrazado y con una especie de zancos con luces de colores por todos lados, re looo. Además, un par de pistolas de laser y una de oxígeno líquido. Fue bastante un flash el show del loco este. Estuvo bueno.

Hoy me levanté como a las 10hs aproximadamente y me fui a desayunar. Bastante cansado me desperté y con un dolor de garganta bastante rompe bolas por haber estado hablando muy fuerte toda la noche con Salvador. Estuvo bueno eso la verdad, salieron algunas charlas interesantes. El loco es un viejo cincuentón con toda la onda.

Después de almorzar nos fuimos al Cerro Catedral, pero antes de eso estuvimos esperando bastante en el hotel hasta que llegue el micro y una vez que llegó hasta que lo completen. Yo fui parte “del remanente”, ya que a veces dividen el grupo para que vayan todos sentados en los colectivos. Dormí casi todo el viaje.

Cuando llegamos, también tuvimos que esperar al resto de los otros grupos. Fue un embole eso, perdimos mucho tiempo y estábamos con unas botas que eran realmente insoportables para estar tanto tiempo parados. Jugamos bastante con la nieve (algunos se zarparon) y después fuimos a ver una cascada que andaba por ahí. Los pibes hicieron algunos juegos como para apoyarse un rato los unos y los otros y después nos volvimos.

Al llegar al hotel, nos cambiamos y merendamos. De ahí nos fuimos al Show del Paisa. Un humorista que le puso bastante onda al mini boliche en dónde actuó y habló de boludeces de pendejos pero bastante chistosas. Estuvo bueno.

Ahora estoy en el hotel, tirado en un sillón con las patas arriba de una mesa ratona y escuchando Catupecu Machu con los auriculares locos esos que me he comprado hace un tiempo atrás esperando que sea la hora de cenar (en 15 minutos… Sí, me están matando con la comida, como cada 4hs. Igual está buenísimo, me encanta comer).

Bariloche, Día 1

El Martes 26 de Julio a las 6:30hs ya me encontraba en la terminal de Paraná listo para ser trasladado hacia San Carlos de Bariloche. A unas 30hs en colectivo y con 50 pasajeros arriba de un colectivo en 17 años promedio de edad.

El viaje empezó con el pié izquierdo. Para empezar, uno de los acompañantes (Román) de la EDU-PRO no tenía la ficha médica (porque ninguno de los pibes que los invitó le comentó de tal ficha). El loco este salió corriendo a un hospital para que le firmen la ficha y así poder arrancar el viaje. Por suerte lo tuvimos que esperar muy poco para arrancar.

Una vez que ya estábamos todos los de Paraná en el colectivo (23 de EDU-PRO y 5 de El Nacional) arrancamos. Nuestra mala suerte, o el vodka que se había clavado el chofer antes de arrancar, hizo que a unos 32 segundos de haber puesto el colectivo en marcha choquemos!. Sí, posta. Chocamos antes de salir de la terminal contra un guard rail. Imaginate la seguridad que nos dio eso para el resto del viaje. Loco, chocó el chofer, ¿entendés?

Como me imaginaba. Los pibes re excitados en el colectivo ni bien salimos y durante un rato más. A los gritos, corneta, trompeta, quilombo zarpado. Llegamos a Santa Fe, buscaron a los pibes de la escuela Cavadonga (nombre raro si los hay) y ahí con Román conocimos a Salvador (o más bien Salva) un tipo de unos 50 años aproximadamente con muy buena onda.

Empezamos a hablar al pedo, a conocernos y tratar de llevarnos bien entre los coordinadores y los acompañantes ya que íbamos a compartir 11 días con 50 pendejos descontrolados. Pero la verdad, que re bien los guachos y los coordinadores también. Toda la onda!

Los coordinadores hicieron unas cuantas charlas de concientización sobre el alcohol, las drogras, las minas, los vagos, los boliches, la seguridad y muchas otras cosas más. Parecían padres boludo, pero con mucha onda, jajaja! También hicieron juegos para que los chicos entren en confianza entre las distintas escuelas y además chapen entre ellos. Estuvo bueno, se armó lindo quilombo.

Paramos un par de veces a comer, otras al baño y no mucho más que eso. Igualmente, el servicio en todos lados fue extremadamente rápido y tuvimos muy poco tiempo muerto. Está bueno ir con un paquete comprado de vez en cuando y que te atiendan en todos lados. No perdés tiempo en nada, decidiendo qué hacer o dónde comer. Además los precios de los lugares dónde paramos no eran zarpados. Bien ahí.

Ni bien llegamos al hotel (la medio día del día después de haber salido), ya estaba listo el almuerzo. Comimos, después nos fuimos a bañar, un par de charlas más sobre las excursiones y el contrato. y luego partimos a buscar los trajes de la nieve. Esta noche (en un rato nada más – a las 11:30hs) vamos a uno de los boliches grandes que hay acá, aunque no sé bien cuál es el que toca hoy.

Destino: Bariloche

Y sí, lamentablemente tengo una vida de más agitada para mi gusto. Como si fuera poco ya con las actividades que normalmente hago, se me interpuso en mi camino un pequeño viaje a Bariloche. Y bueno, tuve que aceptarlo. Un bajón.

La cosa viene así. Tengo un hermano (Diego, quien lleva el mismo apellido que yo) más chico que está pisando los 18 años y por ende terminando la secundaria en la misma escuela en dónde la terminé yo. Como en la mayoría de las escuelas, los pibes hacen un viaje de egresados (porque de “estudio” no tiene nada) y se van comúnmente a Bariloche.

Como condición del viaje, no sé si por parte de la escuela o de la empresa, tienen que llevar a dos mayores para que colaboren con los coordinadores en la organización del grupo y en caso de ser necesario que usen al fuerza bruta para calmarlos :) . Esto es, un mayor cada 10 pasajeros. Después de buscar un tiempo, consiguieron a esas dos personas, pero finalmente una se bajó y entraron a buscar por todos lados a ver a quién podían invitar para que los acompañe. Ahí es dónde entro yo.

Un día, Facebooookeando, mi hermano me pregunta si lo podría acompañar a su “viaje de egresados” y me comentó más o menos como son las cosas: básicamente son 11 días (del 26 de Julio al 6 de Agosto) y está todo pago. Lo único que tendría que pagar yo es la cuota 0 ($150) que hace referencia al seguro. Nada más.

Sinceramente, siendo así pintaba re bien. 11 días en Bariloche por $150. Una ganga. Pero claro, son 11 días y uno que no está taaaan al pedo se le complica un poco abandonar las actividades durante 11 días. Lo que hice fue ponerme en campaña automáticamente para tratar de organizar estas cosas. Principalmente el trabajo y la facultad, ya que circo y teatro son cosas a las que puedo faltar sin avisarle a nadie. En cuanto al trabajo, muy piola los vagos. Me dijeron que iban a tratar de buscarle la vuelta para que pueda seguir en el proyecto ( y sí, no se van a perder un humitos como yo :P ) y en cuanto a la facultad, el único problema que tengo es que me pierdo la primera semana de clases (ya que la otra cae en vacaciones) y además en esa misma semana tendría el recuperatorio de la única materia (en realidad, sólo una parte de ella) que no aprobé! Wiiii!

Bueno, después de organizar todo esto y preguntar exactamente qué tengo que hacer en el viaje: acepté. Muchachos, “Nos vamos a Bariló Bariló Bariló” como si tuviera 17 años: eaaapepe!

Próximamente fotos y anécdotas de un viaje “de padre” ;)

PD: está totalmente prohibido dejar comentarios del estilo “Qué hijo de puta que sos“, “Cara dura, ¿a vos te eligieron como responsable?” y ese tipo de cosas… Lero lero!

Al fin me hice con “La máquina de hacer cuentos”

Después de tanto tiempo que hace que Juanjo Conti sacó su libro: La máquina de hacer cuentos y otras ficciones, recién ayer me hice con él. Gracias a César Portela que me lo alcanzó hasta acá :)

Tengo muchas ganas de leerlo. Juanjo escribió y publicó un libro, ¿entendés? es un groso! Después si el libro es una cagada, te gusta o no, no importa… El loco lo hizo y vos no, lero lero.

Cuando lo termine se lo voy a pasar a alguien y a escribir mi reseña en mi blog. Espero que esté bueno el libro, sino lo voy a tener que matar con mis comentarios, pobre :P

Le falta tener un hijo nomás, porque seguro que un árbol ya plantó y si no lo hizo, igualmente es la más fácil :P

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